viernes, 14 de noviembre de 2008

¿Y QUÉ SUCEDE CON LOS MAPUCHES EN LA ACTUALIDAD?


Ya se ha estudiado acerca de la forma de vida de los mapuches, de sus costumbres, de los sucesos que ocurrieron en su territorio y que hicieron historia , pero ¿acaso esto queda solo en eso, en una historia, la historia mapuche?, es claro que no debe ser así la historia mapuche olvidar tan fácilmente, y de hecho es en parte lo que se pretende hacer por medio de estos artículos. Así también, no debemos olvidar que los mapuches aún existen, que merecen respeto, pues son personas, con su propia cultura, no merecen discriminación de ningún tipo.

Pasa que lo mapuche se ha ido quitando de la vista durante decenios o siglos, y no parece haber claridad en los objetivos de las políticas en curso, siempre muy tímidas, que pretenden más callar el problema mapuche, ocultándolo en cierto modo. Esta especie de ceguera no sólo es política o económica. por "·alguna razón" los mapuches no figuran en los castings de la publicidad o de las teleseries, los apellidos mapuches están ausentes de los directorios de las grandes empresas, y apenas aparecen entre los políticos. no vemos los colegios mapuches, las universidades mapuches, las isapres mapuches ,los restaurantes mapuches, los clubes deportivos mapuches, ni ninguna otra cosa por el estilo mapuche. y aunque no los quisieran tener, aunque ,los mapuche apunte hacia otros lados, es sospechosa tan escasa visivilidad.

Creo que de lo que sí debemos ser conscientes es del hecho de que este pueblo es parte de nuestro pasado, nuestra historia y origen, y que por lo que luchan es por su tierra, que como se ha dicho cientos de veces es su vida, su forma de vivir, y por la que siempre han debido pelear, antes era contra españoles, ahora contra los chilenos, los aún extranjeros de su tierra, existe un combate que parece de nunca acabar, pero tampoco el espíritu guerrero de los mapuches.

Se conoce de presos políticos mapuches, que han realizado huelgas de hambre de más de 100 días, por mantener sus ideales, en los que se han mantenido firmes, como es el caso de Patricia Troncoso. Otros incluso han dicho que le hecho de estar en cárcel ha fortalecido sus ideales. Aquí tenemos parte de un comunicado público que realizó el preso político Jaime Marileo el martes 25 de marzo del 2008:

- La cárcel no la he visto como un peso, aunque ha implicado un poco de desgaste físico y mental por las huelgas de hambre realizadas; sin embargo, estar privado de libertad durante estos años no ha cambiado mis ideales, sino que me ha fortalecido en la convicción de luchar y resistir a todas aquellas expresiones del capitalismo que atentan contra nuestro territorio y auto determinación. Por eso quiero decir a a todas las comunidades que estemos alertas, porque este camino continúa y nuestros peñi y lamieng están dispuestos a asumir el costo de la prisión política. por otra parte, nuestra prisión tenía como objetivo desmovilizar a las comunidades mapuches en el proceso de recuperación de tierras, pero debido al permanente avasallamiento y desmedida represión, los mapuches hoy en día estamos conscientes que sin tierra no podemos subsistir. Además agrega: denuncio al mundo que en Chile se creó una ley antiterrorista durante la dictadura de Augusto Pinochet que comprende condenas altamente represivas, aplicadas implacablemente durante estos gobiernos “democráticos” a mapuches y hermanos que cuestionan el modelo económico y que luchan por nuestro territorio.

Y claro si los mapuches son sometidos bajo leyes de las que ellos no participaron en su creación, pues es obvio que el gobierno no está dispuesto a cumplir sus exigencias, ni mucho menos devolverles lo que en un principio fue de ellos, la tierra que reclaman. Además, durante la dictadura de Pinochet, surgió una ley que desconocía todos los tratados anteriores entre la comunidad mapuche y la winka, impuso la división de las tierras entre los miembros de las comunidades indígenas: de tal manera se crearon campos familiares demasiado pequeños para ser rentables, con el resultado inevitable que los mapuches fueron obligados a vender sus tierras. Y eso era precisamente lo que la dictadura quería conseguir, quitarle tierra a los mapuches, y este es el gran problema, por el que luchan los mapuches y reclaman, pero aún más se ha agravado otro problema, que es el cómo se mira a este pueblo.

Los mapuches son algo así como un millón doscientos mil, casi un 7% de la población, y muchos viven en ciudades. Perdieron la guerra colonial, y además se mezclaron “generosamente” con los entonces casi recién llegados. Pero creo, y es comprobable sin duda, que a los chilenos y chilenas no nos gusta hablar de lo racial: nos parece mejor practicar el racismo. Y es que existe publicidad racista, claro para audiencias racistas, colegios racistas. Quizá suene un poco duro lo que se plantea, pero la situación es así, y lo vemos e incluso lo escuchamos a diario, burlas que van y vienen, discriminación a tal punto que la palabra “indio” ya casi no tiene otro sentido para la sociedad que el de una ofensa. Se ve a los mapuches poco menos que como bestias, personas sin gran intelecto, además de otros muchos sentidos bastantes distorsionados, y no exagero en decir esto, porque hay personas que incluso piensan cosas aún peores, y por lo general se apoyan en lo que se dice en la radio, en la televisión o por medio del diario, pero sin siquiera imaginar que muchas veces aquello no es como se cuenta. Prejuicio al mapuche, poca justicia, impunidad, no le sumemos la indiferencia.

La cuestión es que no siempre son los mapuches los que se sublevan, cometiéndose muchas veces abusos, abusos de fuerza y poder, como fue el caso de Juan Huenchullan Cayul de 18 años, quien el 2 de febrero del 2008, tiempo en el que también se encontraba realizando su práctica profesional de estructuras metálicas en la ciudad de Temuco, arribó a la cuidad de Ercilla alrededor de las 22ºº horas, antes de emprender el camino hacia su comunidad - Temucuicui- pasó a observar a la plaza de Ercilla, puesto que allí se realizaba un show de cierre de las actividades de aniversario de la comuna, entonces, fue detenido por carabineros pertenecientes a las Fuerzas Especiales de la Prefectura de Malleco, quienes sin realizar el control de identidad ni mediar provocación, comenzaron a golpearlo e identificarlo como comunero de Temucuicui. Luego se agravó la situación, la gente del lugar se acercó a observar, y se produjeron heridos, una revuelta. Se tomaron presos y al finalizó a los detenidos -que intentaron ayudar a Juan, que además fue brutalmente golpeado por carabineros, al igual que las demás personas, lo que claro luego produjo protestas- por desordenes públicos, y se les abrió un proceso por la cuestionada justicia militar imputándoles el delito de atentado contra carabineros. En fin los únicos culpables son los mismos, y se hace notar el que se les juzga por ser mapuches, y es que ¿acaso carabineros hubiese actuado con tal violencia si se hubiere tratado de mapuches?, ¿por qué actuaron de forma violenta siendo que tan solo se trataba de un joven mapuche?, pues precisamente por eso, porque es mapuche, porque la imagen del pueblo se ha distorsionado. Probablemente la culpa sea de ambos lados, del Estado por querer terminar algo sin darle verdaderamente solución, y del pueblo mapuche por “sublevarse” y tomar medidas un tanto fuertes, tomando la justicia en sus manos -ya que de otra manera no logran ver solución alguna, creo-, culpables por querer recuperar parte de la tierra que se les quitó.

Entretanto, y adecuadamente, se van creando nuevos movimientos mapuches que ofrecen una nueva imagen y no sometida, orgullosa de sus atuendos, de sus apellidos, de su lengua, de sus colores, de sus recetas de cocina. No debemos dejar que una cultura tan bella se pierda, y tampoco vedemos hacernos los ciegos, las cosas no son siempre como nos la hacen creer. En la actualidad el pueblo mapuche sigue luchando, buscando una solución a su problema, y no es fácil, no debemos ser prejuiciosos.